domingo, 4 de septiembre de 2016

El currículo escolar o cómo llenar de paja el pesebre



El currículo es esa gran caja, cajón, recipiente, también pesebre, en el que se ha ido colocando aquello  que los niños deben aprender a lo largo de la escolaridad obligatoria. Siguiendo la denominación oficial, allí  están depositados los objetivos, los contenidos, la metodología, las competencias claves, los estándares de aprendizaje evaluables y los criterios de evaluación. Dicho así, suena a lo que es: algo repelente y aburrido. Y  es así porque nos lleva a perdemos en distingos que resultan difícil de entender y de aplicar y que, además, nos desvía de lo que interesa.

La gran pregunta es: ¿Cuáles son los aprendizajes fundamentales que todos los alumnos deben conseguir?. Se supone que el currículo escolar es la respuesta a esa pregunta. Ahora bien, ¿de qué sirven los objetivos, contenidos, metodología y demás elementos del currículo si se pierde de vista esta pregunta?.

miércoles, 27 de julio de 2016

Pongamos que hablo de educación, de la educación en Extremadura


Hablar de educación lo hace cualquiera y en cualquier sitio: es un tema que surge de forma espontánea y que levanta voces y pasiones. Ello denota que somos muchos los que estamos preocupados por cómo van las cosas. Y eso es interesante.
Pues de eso se trata, de hablar una vez más de la educación en Extremadura. Sin más.
De este tema se ha dicho todo y, sin embargo, las cosas siguen estando igual de bien e igual de mal que siempre. En el aire, no se respira que haya alguna revolución pendiente por llegar; al contrario, la apatía y la inercia lo envuelve todo, y la calma chicha  domina el sistema educativo extremeño, como si fuera, utilizando la imagen de Juan Antonio Marina, un enorme diplodocus dormido.


lunes, 9 de mayo de 2016

El discurso hueco en educación

El discurso hueco 
Comience por el principio: la primera casilla de la primera columna. A continuación lea cualquier casilla de la segunda columna, después cualquiera de la tercera y cualquiera de la cuarta. Continúe, con voz firme, en tono grandilocuente y con las pausas de efecto necesarias, cualquier casilla de las columnas I, II, III y IV, de forma correlativa.
Tiene 38.416 combinaciones que le aseguran un discurso nuevo y diferente para cualquier intervención pública en temas políticos, económicos, sociológicos o sindicales. También puede usarlo en su Comunidad de Propietarios.
Quizá nadie le entienda, pero eso tiene sus ventajas: no podrán rebatirle, y si nadie le lleva la contraria es que... tiene razón.